

Mayo 2010
Pese a los esfuerzos de algunos periodistas, políticos…y otros por denunciar y destapar lo que se ha llamado la “parapolítica”, este relato no se arraigó, no impactó, no se entendió y ganaron los interesados en mantenerlo tapado. Las mil y un denuncias, los congresistas investigados y encarcelados no parecen importarle a nadie. Lo que en otro país causaría una indignación infinita y una reacción fuerte de algunos sectores de la sociedad, en Colombia pasa a la historia como una noticia más de la tele que muere al final de cada día.
Aquí se vendió mejor el relato de la desmovilización, el discurso del perdón y por eso los líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia –AUC- como alias Jorge 40, El alemán y HH se convirtieron en personajes mediáticos dedicados a “destapar ollas” según intereses de unos pocos.
Con el asunto de las tierras, la situación es aún peor. A pesar que 5% del país, es decir más de cinco millones de hectáreas han sido robadas, expropiadas, retituladas en beneficio de grupos armados y económicos, pocos colombianos reconocen este problema y ni en los medios, ni en el discurso político aparecen. Incluso, cuando se anuncia el comienzo de un plan piloto para la restitución de dichas tierras a campesinos desplazados aparecen comentarios en las versiones web de los diarios nacionales que sorprenden y desilusionan. Un forista de verdadabierta.com, centro de investigación periodística sobre el conflicto armado y el paramilitarismo, escribió recientemente: “Estos aparentes campesinos no son mas que unos oportunistas, estas pescando en rio revuelto. Si bien es verdad que el señor jorge 40 por motivos de guerra le tocaba entrar y crear bases en algunas zonas, también es cierto, que el y sus hombres además de brindarle seguridad a todas estas zonas que el estado olvido totalmente, jorge 40 le pagaba un precio justo a los campesinos por estas tierras, y ellos ahora quieren aparecer como los santos de la pelicula y hacerce dueños otra vez gratuitamente de unas fincas o parceras por las cuales ya habian recibido un dinero......SEÑOR JORGE 40, MUCHAS GRACIAS POR DEFENDERNOS Y DEVOLVERNOS LA PAZ A NUESTROS TERRITORIOS,,,ARRIBA JORGE 40, ARRIBA EL LIBERTADOR”(ver comentario).
Con este tipo de comentarios se reitera lo mal que se ha relato el asunto paramilitar en Colombia. A pesar de los esfuerzos de algunos por denunciar, desmantelar las trabas, los crímenes y los intereses que terratientes y políticos empezaron a tejer en la zona norte del país, los colombianos del común no entendieron, o mejor, no les contaron, el impacto social y la trascendencias de este fenómeno y por eso no es sorpresa que en las pasadas elecciones legislativas el partido PIN obtuviera votos.
Como ya ha ocurrido con otros episodios de nuestra historia, talvez en diez años el país trate de entender este problema y construir la memoria tardía. Probablemente en la televisión habrá más de una novela sobre el Salado, sobre la parapolítica y en este momento se traerá el tema a la mesa para debatir. Cuando ya las víctimas hablen menos, los victimarios no estén en el poder o en el país y solo ONGs y familiares aún luchen contra la impunidad en una batalla silenciosa.