Las minas son trampas macabras. Una estrategia de guerra que prefiere herir, mutilar, cegar, pero también mata. Un arma que desde 1990 ha dejado cerca de 8000 víctimas en Colombia. Somos el país que más sufre a causa de estos artefactos y fuimos escogidos como sede para la Segunda Revisión de la Convención de Ottawa, sobre la prohibición de minas antipersonas, que termina hoy, 4 de diciembre de 2009, en Cartagena.
desarmadosydesarmables trae relatos sobre la vida a la salida de la guerra. De hombres que sin piernas, sin brazos, con restringida movilidad o ciegos, son hoy deportistas aficionados y también de competencia a nivel internacional, que demuestran que su situación no les impide escalar montañas, correr maratones, jugar volleyball, practicar ciclismo o bailar en sus sillas de ruedas.
Con su destreza olvidan y hacen olvidar su incapacidad. Salir adelante es el verdadero orgullo de los hombres que alguna vez arriesgaron su vida por la Patria.
Así, en el marco del Día Internacional del Discapacitado, celebrado el día de ayer, contar estas historias es una forma de repensar, de narrar para entender y conocer, la realidad de los cinco millones de colombianos que sufren de alguna limitación física o mental.
